sábado, 10 de septiembre de 2011

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Carta del Cárdenal Medina dirigida a Piñera, sobre "Acuerdo de vida en pareja" y Matrimonio Homosexual.


“La convivencia homosexual es inaceptable. Los que practican la sodomía no verán el reino de Dios, no se pueden acercar a los sacramentos, lo dice San Pablo”, fue la cuña que el siempre polémico cardenal Jorge Medina Estévez se despachó hace unos meses en un programa de radio Bío Bío.
Tiempo después y a raíz de la discusión del proyecto de Acuerdo de Vida en Pareja, Medina volvió a la carga enviándole una carta al Presidente Piñera. En la misiva, con fecha 10 de agosto, el cardenal condena el concubinato y se explaya sobre los peligros de la sodomía según las lecturas bíblicas.
La carta -publicada por el sitio web de noticias penquista W5.cl- en la que Medina califica el AVP como un pecado tiene varios párrafos destacados:
“Le escribo con el respeto debido a su alta investidura para expresarle, en mi calidad de chileno, de católico y de Obispo, mi dolor y desaliento ante la noticia de que V.E. ha enviado al congreso (el proyecto) de ley llamado “Acuerdo de Vida en Pareja” que contempla beneficios para personas que conviven maritalmente sin haber contraído matrimonio.
Para quienes somos católicos, la única convivencia legítima entre varón y mujer es la que se funda en el matrimonio indisoluble y abierto a la procreación. En el matrimonio se fundamenta la familia, base insustituible de la sociedad civil y de la Iglesia fundada por Cristo nuestro señor.
La relación sexual fuera del matrimonio entre personas solteras de distinto sexo es una ofensa a Dios, y por lo tanto un pecado, y recibe en las Ss. Escrituras el nombre de fornicación o concubinato. Cuando esa convivencia se realiza entre una persona que está unida a otra en matrimonio, esa conducta tiene, en boca del mismo Jesucristo, el calificativo de adulterio. Si la relación se verifica entre personas del mismo sexo, recibe el nombre de Sodomía. Todo esto consta claramente en las Sagradas Escrituras, que son palabra de Dios, y no señalo los lugares porque son bien conocidos.
Favorecer situaciones que contradicen la ley de Dios es una ofensa a EL y un duro golpe a la debida valoración de la familia. Ya se le dio un golpe con la introducción del divorcio, se prosiguió con la distribución de la “píldora del día después” que contribuyó al libertinaje de la juventud, y ahora viene a agregársele el proyectado favorecimiento de situaciones reñidas con la ley de Dios, lo que redundará en un acrecentamiento de la crisis que vive la familia.
No se trata de propiciar discriminaciones injustas, sino de mantener con fuerza, y no sólo con palabras, la institución matrimonial y familiar.
Ante Dios le hago ver, Excmo. Señor, cuanto precede, con la esperanza de que no se haga responsable ante EL de un daño tan grande al bien común de la comunidad nacional y de la Iglesia, nuestra Madre.
Encomendándolo al Señor y rogando por sus necesidades, lo saluda S.S.S. en Cristo.”
Fuente: El Mostrador. Link: http://www.elmostrador.cl/sin-editar/2011/09/07/la-carta-del-cardenal-medina-a-pinera-advirtiendole-que-el-avp-contradice-la-ley-de-dios-y-es-una-ofensa-a-el/

Huertas caseras y urbanas, un paso hacia la autogestión.

La FAO (sección de la ONU preocupado por la agricultura y la alimentación), sugiere de forma imperante y promueven la creación y la reproducción de huertas organicas y casera de forma de responder a la alza de precio y la hambruna que puede surgir en tiempo de crisis, ademas de ser una herramienta efectiva para lograr mayor autonomia y autogestión del individuo contra del mercado y sus jugarretas, en definitiva es un armaperfecta para LOGRAR UNA VIDA MAS SANA Y LIBRE para todos. 

A pedido del público aquí va un breve instructivo para empezar una huerta en casa:
1. Elegir el lugar, que le llegue sol al menos dos horas al día, y la mayor cantidad de luz posible. Sirve una parte del jardín, una jardinera o macetas.
Si eliges macetas, de preferencia que no sean de plástico y que tengan al menos entre 20 a 40 cms de profundidad.
2. Elige tus cultivos, si compras plantines en un invernadero, pueden ir directo a la tierra. Si eliges semillas lo mejor es hacer almácigos para las semillas. Hay almacigueras en las tiendas de jardinería y sino, sirve la creatividad (como usar las cajas de huevos para hacer almácigos). Los plantines están listos para trasplantar cuando tienen entre 5 a 10 cms de altura.
3. Mezclar la tierra con un buen compost, ojalá no sólo tierra de hojas porque no es un material sustentable (se obtiene muchas veces al extraer la primera capa de fertilidad del suelo, de los bosques ).
Y listos para empezar, lo demás es riego y atención.
Algunas plantas que se dan con facilidad en los meses de primavera – verano son las siguientes:
Albahaca ( Ocimum basilicum ) Están listas para cosechar luego de sólo 1 mes desde la siembra. Lo mejor es hacer almácigos y luego transplantarlas a una distancia de 15 cms entre cada planta.
Berengena (Solanum melongena ) La planta tarda entre 3 a 4 meses en dar frutos. Necesita un ambiente cálido y una distancia de 40 cms entre cada planta. Se dan mejor transplantando los plantines de almácigos.
Tomate (Lycopersicom esculentum ) Los frutos se pueden cosechar luego de 3 a 5 meses. Al igual que la berengena, el tomate  necesita una distancia de 40 cms entre cada planta y le gusta el calor.
Pepino (Cucumis sativus ) Los pepinos dan frutos luego de 3 a 4 meses, necesitan una distancia de 50 cms entre cada planta y hay que tener en cuenta que son plantas que trepan. Como la berengena y el tomate se dan mejor cuando se transplantan.
Lechuga (Lactuca sativa ) Entre siembra y cosecha las lechugas tardarán 2 a 3 meses hasta cosecha y necesitan una distancia de 20 cms entre cada planta. Hacer almácigos y luego transplantar es lo mejor.
Rábano ( Raphanus sativus ) Es un cultivo satisfactorio por su rapidez, se puede cosechar luego de 1 mes y necesita una distancia de sólo 5 cms entre cada semilla. Recomiendo sembrarlos directo, no es necesario hacer almácigos.
Calabazas (Cucurbita ) Los zapallos en general demoran entre 3 a 4 meses hasta ser cosechados y lo mejor es sembrarlos en almácigos y luego transplantarlos a una distancia de al menos 1 metro entre cada planta.
Papas (Solanum tuberosum ) Las papas son de nuestro continente y están listas para cosechar luego de 4 a 5 meses. Se pueden sembrar directo a una distancia de 35 cms entre si. La semilla de la papa es la papa misma.
Porotos (Phaseolus vulgaris ) Luego de 2 a 3 meses se pueden cosechar las vainas de porotos. Necesitan un apoyo para trepar y una distancia de 15 cms entre planta. Se pueden sembrar directo o hacer almácigos.
Choclo ( Zea mays ) Luego de 3 a 4 meses se cosecha la coronta. Necesitan mucho sol y un suelo húmedo. Se deben plantar a una distancia de 25 cms entre cada planta. Las semillas pueden ir directo a la tierra.
Aquí podemos intercambiar información para ir siguiendo el desarrollo de los cultivos, lo importante es buen riego y bastante sol, nada de químicos ni pesticidas, una planta sana se defiende sola si está bien cuidada y en tierra fértil.


http://www.veoverde.com/2008/11/1-2-3-huerta/ (articulo aportado en gran medida por veoverde).

Si de alguna forma le parecio insuficiente, o se quiere profundizar mas, sugiero algunas paginas:

http://www.construccion-manualidades.com/2011/03/como-hacer-tu-propia-huerta-casera.html

http://www.directoalpaladar.com/nuevas-tendencias/aprende-a-crear-un-huerto-urbano

articulo de la FAO consultado:

http://www.fao.org/docrep/008/y5112s/y5112s05.htm


Hambre no es pan: sobre instituciones políticas y el plebiscito (Por Fernando Atria)


Jeremy Bentham (a quien Marx llamó, no sin razón, “el genio de la estupidez burguesa”) usaba la expresión que da título a este texto para notar una verdad evidente, pero que suele perderse de vista: que del hecho de que algo sea necesario no se sigue que lo tengamos.
Hoy, en que se discute cómo salir de la situación en que nos han dejado las movilizaciones de los estudiantes y la incompetencia del gobierno, es una buena idea recordarla.
La situación actual es inestable: una movilización política sin precedentes, un gobierno que no es capaz de empezar a entenderla y una oposición que no acierta, que se debate entre la sintonía con la protesta y la lealtad al país que, después de todo, ella construyó desde el gobierno. En este contexto, y como solución alternativa al severo déficit institucional de nuestra política, ha surgido la idea de un plebiscito sobre educación.
Esta demanda ha sido acogida por (sectores de) la Concertación, mientras otros la objetan en tanto es una suerte de confesión de “los políticos” de que han sido incapaces de “hacer la pega” , y argumentan en su contra con todos los fantasmas (los reales y los inventados) que le imputan a la “democracia plebiscitaria”.
Es importante destacar la diferencia entre la demanda actual por un plebiscito y la idea de una democracia en la que el plebiscito sea una medida normal de decisión. La primera es una demanda acertada por lo menos en la identificación del problema, mientras la segunda es, en el contexto actual, una cuestión puramente teórica o especulativa. Es teórica porque no entiende el problema en cuestión. Es importante preguntarse por qué no lo entiende, cuando en realidad ese problema es obvio. La demanda actual por un plebiscito descansa en la radical insatisfacción actual por las instituciones de representación política. El que responde con los argumentos habituales sobre la “democracia plebiscitaria” cree que lo que hay es una insatisfacción “teórica” con la idea de democracia representativa, es decir, con la idea de democracia mediada institucionalmente.
Pero esto excluye la idea más fuerte detrás de la demanda por el plebiscito: que el problema no es con la idea de una democracia institucionalmente mediada, sino con las instituciones mediadoras bajo las cuales hemos vivido durante los últimos 20 años. La razón por la que las instituciones políticas chilenas (en especial el parlamento) son “incapaces de hacer la pega” no es que la idea de una “democracia de instituciones” sea incapaz de hacer la pega, sino que las instituciones que tenemos nunca fueron pensadas para hacer “una pega” democrática. Al contrario, fueron pensadas con la finalidad precisa de que no fueran capaces de hacerla.
El Parlamento y Pinochet
Durante estos veinte años el parlamento ha sido un espacio donde nada realmente importante ha pasado, porque ahí nada importante puede pasar. Para decidir cualquier cuestión importante es necesario reunir 4/7 de los votos, votos que además no son elegidos por el pueblo sino designados por sus partidos. De modo que ganar o perder elecciones parlamentarias durante estos 20 años ha sido indiferente, porque las leyes importantes no pueden ser modificadas sin la aprobación de la derecha. Y nótese que aquí hay que decir “la derecha” y no solamente “la minoría”, porque las reglas que exigen esas mayorías abultadas no son ni nunca se pretendió que fueran neutrales: implican que mientras no se reúnan esos votos las leyes que contienen el programa político de la dictadura siguen rigiendo.
El absurdo sistema electoral binominal no tiene la finalidad de configurar un parlamento representativo y con capacidad de decisión, sino la de asegurar a la derecha los votos que necesita para bloquear la reforma de las leyes orgánicas constitucionales. Y claro, dado que el diseño del parlamento persigue neutralizar cualquier reforma que no sea aprobada por la derecha, no es extraño que no sea representativo.
Más del 25% de quienes votaron en 2009 (para no hablar de los que no votaron!) no lo hicieron ni por el candidato presidencial de la Concertación ni por el de la derecha. Pero esa votación prácticamente no tuvo expresión parlamentaria: solo 5 diputados (ningún senador) no fueron elegidos en los pactos de la Concertación y la derecha. Así y todo, los parlamentarios elegidos por la Concertación han sido mayoría en ambas cámaras por estos 20 años. Pero a pesar de eso las leyes de la dictadura siguen vigentes. ¿Cómo, entonces, no va a tener el parlamento una “crisis de legitimidad”? ¿En qué mundo viven los que creen que eso se debe a “la calidad de la política” o a que “los políticos no hacen la pega”?
Durante estos 20 años, entonces, la derecha ha estado jugando con los dados cargados, y ahora el vocero de gobierno, con el ceño fruncido y los ojos cerrados, nos llama a “cuidar” esas instituciones y hace mofa del hecho de que aparezcan, tanto en la calle como entre algunos miembros de la Concertación, demandas que contradicen lo que ésta hizo cuando tenía que gobernar con esas reglas. Todo esto es vergonzoso.
Pero para esta manera de poner las cosas hay una respuesta familiar: no se trata de que las instituciones de la llamada “constitución de 1980” tengan la finalidad precisa de dar ventajas a la derecha, sino de que la Concertación “se vendió” al neoliberalismo. Lo más notable de este argumento es cómo oculta la responsabilidad de la derecha: la Concertación intentó crear un fondo solidario del AUGE, excluir a las empresas que persiguen fines de lucro de la educación, acabar con el sistema binominal, proscribir la selección en las escuelas, acabar con el abuso de los trabajadores que se esconde tras la subcontratación, etc . A todo esto la derecha se opuso, y aunque había perdido cada elección parlamentaria esa oposición fue suficiente: o porque para hacer eso se necesita la concurrencia de los votos de la derecha, o porque algunos parlamentarios de la Concertación decidieron sobre la base de sus intereses particulares, o porque cuando fue posible pasar esas leyes por el parlamento el tribunal constitucional, último guardián del régimen neoliberal de Pinochet, las anulaba.
La Concertación se derechizó
El problema de la Concertación fue que entendió que para gobernar era necesario ignorar el hecho de que las instituciones con las que había que gobernar eran tramposas, y dejar de intentar lo que no podía ser logrado. Y claro, como todo (o casi todo) lo importante estaba sujeto al veto de la derecha, hacer o intentar sólo lo que era políticamente viable significó hacer o intentar sólo lo que contaba con la aprobación de la derecha. Así fue como la Concertación se derechizó.
Y ahora, entonces, cuando se trata de articular en un discurso político el descontento que se manifiesta en las calles, no hay nadie que pueda hacerlo. No puede hacerlo la derecha, porque lo que motiva la protesta ciudadana (fines de lucro, desigualdad, endeudamiento, etc) nunca ha sido un problema para la derecha, y no puede hacerlo la Concertación porque no es creíble dado su “acomodo” después de 20 años de ejercicio del poder.
¿Que hacer? Lo primero es recordar la observación de Bentham: hambre no es pan, y por eso el hecho de que sería conveniente que hubiera instituciones capaces de articular el descontento (partidos políticos o el parlamento) no implica que ese descontento pueda ser hoy institucionalmente articulado. Y si no puede ser articulado, si no puede transformarse en un discurso político creíble, ese descontento quedará ahí, latente, incluso cuando el movimiento pierda fuerza. Y volverá a estallar en unos años más, hasta que alcance una magnitud suficientemente grande como para hacer saltar por los aires los dispositivos con los que Jaime Guzmán creía poder atarlo.
Por eso un plebiscito sobre la educación no arregla nada: porque para hacerlo es necesario transformar el descontento en preguntas, y la formulación de las preguntas estará sujeta a las mismas viejas trampas cuya finalidad es mantener el orden de Pinochet, y en todo caso los resultados de ese plebiscito deberán transformarse en ley a través de instituciones sujetas al veto de la derecha. Porque este es el verdadero problema. Y como el problema afecta precisamente a las instituciones políticas, de modo que ellas no pueden solucionarlo, quizás la solución es efectivamente un plebiscito, pero uno no sobre educación, sino uno que de una buena vez ponga la discusión en las causas y no en los efectos: no más jugar con los dados cargados.
Fin del sistema binominal, que transforma las elecciones parlamentarias en un tongo; fin a los quórums superiores a la mayoría (para reformas legales o para nombramientos a órganos como el tribunal constitucional, el banco central, la fiscalía nacional, la Contraloría general, etc), que implican que la derecha siempre tiene veto, aunque pierda. Abolir estas dos instituciones de la democracia protegida, y reemplazarlas por instituciones que no escondan una trampa, no soluciona inmediatamente el problema de la educación, pero sí soluciona el problema que está en el origen del problema de la educación: el hecho de que sus representantes no representan, el hecho de que todavía 20 años después hoy el sistema educacional (y el laboral, y el tributario, y el de salud, etc) responda a la voluntad de la dictadura y no del pueblo.
Pero ¿no es inconstitucional hacer un plebiscito? ¿No es necesario acaso hacer una reforma constitucional para poder hacer un plebiscito? En realidad, no. Basta que el Presidente de la República lo convoque y que esa convocatoria reciba el apoyo de la mayoría de los miembros de amabas cámaras.
En efecto, la competencia para declarar inconstitucional una convocatoria a plebiscito la tiene exclusivamente el tribunal constitucional, (art. 93 N°5 de la constitución política), pero sólo “a requerimiento del Senado o de la Cámara de Diputados” (art. 93 inciso 8°). Si la mayoría de los senadores y diputados apoyan la convocatoria a plebiscito, ni la Cámara ni el Senado podrá requerir la intervención del tribunal, y por consiguiente nadie podrá pronunciarse sobre la constitucionalidad de la convocatoria.
Lo que esto significa es que la propia constitución distingue entre el plebiscito como un mecanismo excepcional de destrabamiento político y el plebiscito como un mecanismo normal de consulta; es el segundo el que está excluido. El primero está permitido, porque la propia constitución prohibe al Tribunal Constitucional intervenir cuando una convocatoria cuenta con el respaldo de la mayoría de los diputados y senadores.
¿Es probable que pase esto? La respuesta parece negativa. Lo probable es que la derecha se aferre hasta el final a sus dados cargados, y que ellos duren hasta que el descontento popular sea tan grande que ninguna institución resista. Entonces la verdad se vengará.
Fuentehttp://www.theclinic.cl/2011/08/22/hambre-no-es-pan-sobre-instituciones-politicas-y-el-plebiscito/

Haiku de las Cuatro Estaciones.

Este mismo paisaje
oye el canto y ve la muerte
de la cigarra.


                                                                       Matsuo Bashō


Determinan oportunidades de mercado para energías limpias.

Diario Financiero. Con el fin de mejorar la competitividad de pequeñas y medianas empresas (PYME) chilenas a través de la eficiencia energética (EE), Fundación Chile y BID-Fomin desarrollaron el proyecto “Promoción de oportunidades de mercado para energías limpias”, que apunta a fomentar en este segmento el uso energías renovables (ER), facilitar el acceso a incentivos económicos que apoyen el uso de tecnologías más eficientes y desarrollar el mercado de las empresas de servicios energéticos (ESCO). Los resultados de la iniciativa, co-financiada por la entidad internacional y ejecutada por la fundación, se dieron a conocer ayer durante el seminario “Factores clave y desafíos para el mercado de energías sustentables en Chile”, en donde se expusieron distintos casos de éxito en la materia y se abordaron temas de política energética y financiamiento de proyectos de EE.






De acuerdo al estudio, en nuestro país existe actualmente un mercado potencial de ahorro energético estimado en US$ 200 millones anuales y para alcanzarlo se debe trabajar tanto en transparentar este sector como en mejorar el desempeño energético de las PYMES exportadoras. “En esta oportunidad avanzamos junto a empresas privadas en el desarrollo de la oferta de mercado y mejoramos en conjunto los diagnósticos de las oportunidades y la calidad de los servicios. Pero aún quedan tres pilares por impulsar: más información que transparente la oferta y los resultados de los proyectos, obtener mayor financiamiento y aumentar la capacitación laboral en esta materia”, enfatizó Ana María Ruz, directora del Programa Energía Sustentable de Fundación Chile y coordinadora de la iniciativa, que contempló una inversión total de US$ 2.200 millones. Casos de éxito
 Entre los casos exitosos implementados por la iniciativa está la “Optimización de centrales térmicas en edificios residenciales” bajo el modelo de ESCO, que podrá reducir hasta en un 27% el consumo de gas natural y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.
 El sistema fue creado por la empresa Energy Tracking y ya fue implementado en 20 edificios de Santiago. Otros ejemplos destacados en materia de eficiencia energética han sido la recuperación de calor en hornos en Feltrex, el ahorro de energía en el Hotel Atton El Bosque y el Teatro del Lago de Frutillar, y el sistema solar térmico en Hogares Alemanes.